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vitamina D

03

marzo
2021

Vitamina D: ¿Qué sucede si no nos da el sol al cuerpo?

La vitamina D se ha consolidado como un nutriente fundamental para la buena salud. Esta vitamina ayuda a nuestro cuerpo a absorber suficiente calcio para mantener fuertes a nuestros huesos.

Además, sirve de soporte para que nuestros nervios lleven hacia el cerebro mensajes y que retornen con facilidad. Asimismo, la vitamina D juega un papel clave respecto al movimiento muscular, además de apoyar a nuestro sistema inmune en la lucha contra enfermedades e infecciones.

Existen algunos alimentos que la contienen en pequeñas cantidades, pero es de la luz solar de la cual obtenemos mayor cantidad de ella.

Cuando nuestro cuerpo la procesa, la vitamina D se transforma en una hormona llamada calcitriol, la cual hace que los huesos absorban el calcio en nuestro cuerpo. El calcitriol se almacenará en el tejido graso para que así, se asimile con mayor facilidad el calcio.

No obstante, a causa del confinamiento, solo algunas personas reciben los rayos del sol. Ello, podría generar graves consecuencias para nuestra salud.

Por otro lado, muchas personas podemos obtener la necesaria vitamina D de los rayos solares, aunque, existen factores como el lugar en que vivimos, la hora del día, la época del año y el color de piel que entran en juego.

Por este motivo, nuestros doctores endocrinólogos, traen para ti algunos datos importantes para que conozcas más sobre el tema.

¿Vitamina D del Sol?

Las personas que vivimos cerca de la línea ecuatorial obtenemos más exposición al sol que las que habitan cerca al hemisferio norte. Además, las personas con mayor cantidad de melanina en la piel – piel más oscura – tienen mayor protección contra el sol. Sin embargo, estas tardan un mayor tiempo para producir vitamina D, generando un posible déficit de esta.

Algunas personas, por situaciones específicas, no pueden absorber la suficiente cantidad de aquella vitamina por: estilos de vida en concreto como trabajo 100 % remoto, cubrirse con vestimenta toda la piel por completo, usar un protector solar con un altísimo factor de protección por miedo a quemarse, entre otros.

Debido a ello, te recomendamos practicar actividades al aire libre (con protocolos de seguridad) en épocas de invierno y otoño. Ello, a causa de que, en esas estaciones, la intensidad de la radiación es menor a comparación de otras épocas.

Por otro lado, en primavera y verano será suficiente tomar el sol por un tiempo promedio de 15 minutos, unas 3 veces por semana.

Debes recordar que tu cuerpo solo producirá una cantidad de vitamina D a la vez. Luego de ello, es fundamental proteger tu piel de los rayos UV. Ellos, pueden generarte quemaduras, envejecer tu piel y aumentar el riesgo de contraer cáncer a la piel.

Te recordamos que de nada te servirá tomar el sol detrás de una ventana. Esto, debido a que el vidrio suele bloquear la radiación UVB. De manera que, es importante aprovechar de los rayos solares en espacios abiertos, y si optas por no salir, en el patio o balcón que tengas, sin importar si se encuentra nublado o no.

¿Cuánta vitamina D necesitaré?

No existe una cantidad exacta ideal para cada persona. Sin embargo, las cantidades promedio diarias de vitamina D basadas en un factor de edad, te las brindamos a continuación:

– Bebés hasta los 12 meses de edad                                         10 mcg (400 UI)

– Niños de 1 a 13 años de edad                                                   15 mcg (600 UI)

– Adolescentes de 14 a 18 años de edad                                 15 mcg (600 UI)

– Adultos de 19 a 70 años de edad                                             15 mcg (600 UI)

– Adultos mayores de 71 años de edad                                    20 mcg (800 UI)

– Mujeres embarazadas y en período de lactancia               15 mcg (600 UI)

Alimentos fuentes de Vitamina D

Existen diversos alimentos que contienen esta vitamina, a continuación, te mostramos las principales fuentes de ella:

– El hígado vacuno, quesos y yema de huevo contienen ciertas cantidades de aquellos.

– Los pescados grasos como el atún, la caballa y el salmón contienen las mejores fuentes de vitamina D

– Los hongos como setas y champiñones aportan cantidades de considerables de aquella vitamina.

– La leche y sus derivados, también se consolidan como importantes fuentes de vitamina D.

Esperamos que esta información te sea de mucha utilidad para seguir llevando un ritmo de vida saludable. Consultar con nuestros doctores endocrinólogos será la opción más inteligente que podrás tomar si quieres notar saludables cambios en tu cuerpo. Infórmate más de ello en nuestra clínica especialista en endocrinología escribiéndonos a consultas@luishuarachi.com o llamándonos al 928114900.

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